Paso 1. Lava bien la manzana y córtala por la mitad. Retira cuidadosamente el corazón y las semillas para obtener una base firme donde colocar los ingredientes.
Paso 2. Unta una capa uniforme de mantequilla de maní sobre la superficie de cada mitad de manzana. Procura cubrir toda la pulpa para que los demás ingredientes se adhieran mejor.
Paso 3. Distribuye las rodajas de fresa sobre la mantequilla de maní, colocándolas de manera uniforme a lo largo de cada mitad.
Paso 4. Añade los arándanos frescos encima de las fresas para aportar color, frescura y un toque dulce natural.
Paso 5. Espolvorea la granola sobre toda la preparación para agregar textura crujiente y un extra de fibra.
Paso 6. Si deseas un sabor más dulce, agrega un ligero hilo de miel y una pizca de canela por encima.
Paso 7. Sirve inmediatamente y disfruta como desayuno ligero, merienda saludable o snack energético para cualquier momento del día.