Crujientes, frescos y llenos de nutrientes esenciales para complementar un estilo de vida saludable.
Paso 1. Coloca los garbanzos cocidos, el tahini, el jugo de limón, el ajo, el comino y una pizca de sal en una procesadora o licuadora. Tritura hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 2. Mientras procesas, añade poco a poco el agua y una cucharada de aceite de oliva. Continúa mezclando hasta conseguir una textura suave y cremosa. Ajusta la sal y el limón según tu gusto.
Paso 3. Sirve el hummus en un recipiente hondo. Con una cuchara, crea una ligera depresión en el centro y añade un chorrito de aceite de oliva por encima.
Paso 4. Espolvorea paprika, semillas de sésamo y un poco de perejil fresco picado para darle más sabor y una presentación atractiva.
Paso 5. Lava bien las verduras. Pela las zanahorias si lo deseas y córtalas en bastones largos. Corta también el pepino y el pimiento rojo en tiras delgadas.
Paso 6. Coloca los bastones de verduras alrededor del hummus formando una bandeja colorida y saludable.
Paso 7. Sirve inmediatamente como snack, entrada o acompañamiento. También puedes conservar el hummus refrigerado en un recipiente hermético durante 3 a 4 días.