Una alternativa práctica y nutritiva, rica en fibra y perfecta para mantener tu energía entre comidas.
Paso 1. Coloca los dátiles en agua tibia durante 10 minutos para que se ablanden. Luego escúrrelos y resérvalos.
Paso 2. En una procesadora de alimentos agrega las almendras y tritúralas ligeramente hasta obtener trozos pequeños. No es necesario que queden completamente molidas.
Paso 3. Añade los dátiles, la mantequilla de maní, la vainilla y la pizca de sal. Procesa hasta obtener una mezcla pegajosa y uniforme.
Paso 4. Incorpora la avena y mezcla nuevamente hasta que todos los ingredientes se integren. Si la masa está muy seca, agrega una cucharada de miel o un poco más de mantequilla de maní.
Paso 5. Agrega las chispas de chocolate y mezcla suavemente con una cuchara para distribuirlas de manera uniforme.
Paso 6. Toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolitas del tamaño de una nuez utilizando las manos.
Paso 7. Coloca las bolitas en una bandeja o recipiente y refrigéralas durante al menos 30 minutos para que adquieran una mejor consistencia.
Paso 8. Sirve frías y disfruta como snack saludable, desayuno rápido o merienda energética antes o después de entrenar.